Inspección y diagnóstico in situ
Antes de proponer un sistema realizamos una inspección técnica en su local. Medimos la humedad del concreto, revisamos la presencia de fisuras, suciedad incrustada y residuos de acabados anteriores. Evaluamos el tipo de tránsito, cargas y la exposición a sustancias (aceites, grasas, detergentes) para definir la formulación del recubrimiento y si es necesario incorporar textura antideslizante en zonas específicas.
Al finalizar la visita entregamos un informe con el diagnóstico y una propuesta técnica que incluye el alcance de trabajos, materiales recomendados y la logística para ejecutar la obra con la menor afectación posible a sus operaciones.
Preparación de la superficie
La preparación es la etapa más crítica para la durabilidad del recubrimiento. Dependiendo del diagnóstico, realizamos:
- Limpieza mecánica y desengrase profundo.
- Corrección de grietas y relleno de puntos con nivelaciones locales.
- Tratamientos de rugosidad por proyección o pulido para mejorar la adherencia.
No siempre es necesario demoler; cuando el concreto está comprometido estructuralmente informamos de las reparaciones adicionales recomendadas y las opciones para seguir adelante con el recubrimiento.
Aplicación y control de calidad
Aplicamos el recubrimiento epóxico en capas controladas y, según el diseño, incorporamos el acabado antideslizante solo en las zonas que lo requieren. Controlamos espesores, tiempos de mezclado y condiciones de curado para asegurar la consistencia del sistema.
Elegimos el acabado por uso de cada zona, no aplicamos la misma textura en todo el local.
Al terminar la aplicación se realiza una inspección final y se entregan recomendaciones de mantenimiento y tiempos de puesta en servicio según las condiciones de curado del material.
Mantenimiento y vida útil
Ofrecemos pautas claras para el mantenimiento rutinario: limpieza con productos compatibles, control de derrames y chequeos periódicos de juntas y sellos. Un mantenimiento adecuado ayuda a prolongar la vida útil del recubrimiento y facilita la higiene en áreas sensibles como cocinas.
Antes de aplicar cualquier recubrimiento, nuestros especialistas inspeccionan la humedad y el estado del concreto. Esa evaluación determina si conviene un sellado, un tratamiento de nivelación o la sustitución de capas antiguas. Esta fase nos permite elegir el sistema más adecuado para cada zona y evita aplicar una solución estándar que no responda al uso real del local.
Evaluación técnica y selección del sistema
Trabajamos con equipos para medir humedad, dureza y adherencia; con esos datos proponemos el grosor del recubrimiento y el tipo de acabado: liso, antideslizante o con textura localizada. Así optimizamos la resistencia al tránsito y la facilidad de limpieza según el uso de almacenes, talleres y cocinas comerciales.
Preparación de la superficie y control de variables
La preparación del concreto es clave para la duración del piso. Realizamos limpieza profunda, eliminación de contaminantes y, cuando es necesario, decapado mecánico para exponer una capa sana. Esa preparación asegura que el recubrimiento se adhiera correctamente y reduzca la probabilidad de fallas prematuras.
En áreas con señales de humedad o sales, aplicamos tratamientos específicos antes de continuar. Sólo después de confirmar condiciones estables procedemos a colocar el sistema epóxico seleccionado.
Instalación y acabados según el uso
Durante la instalación controlamos temperatura, humedad ambiente y tiempos de curado. Aplicamos los recubrimientos en capas según las recomendaciones técnicas y añadimos textura antideslizante únicamente donde la actividad y el riesgo lo requieren, no en todo el local de forma indiscriminada.
- Aplicación de base epóxica sobre concreto preparado.
- Incorporación localizada de acabado antideslizante en zonas de riesgo.
- Inspección final y limpieza para entrega operacional.
Al finalizar, revisamos juntas, bordes y cualquier punto crítico; dejamos la superficie lista para el tránsito cuando el recubrimiento ha alcanzado las condiciones mínimas de uso. Informamos al cliente sobre los cuidados iniciales y los tiempos de espera para limpieza intensiva.
Qué incluye nuestro servicio y qué no hacemos
Incluimos la inspección previa, preparación del sustrato, suministro y aplicación del recubrimiento, control de calidad durante el proceso y la limpieza final del área intervenida. También entregamos recomendaciones de mantenimiento para conservar las propiedades del piso.
No ofrecemos financiamiento, no gestionamos permisos municipales y no realizamos trabajos que impliquen la sustitución estructural del soporte de concreto fuera de pequeñas reparaciones puntuales; para intervenciones estructurales recomendamos consultar a un especialista en estructuras.